viernes 10 de julio de 2009

...y vinieron las vacaciones...


Y nos las hemos tomado. Así que, hasta el próximo septiembre, el Teatro del la Asoc. de Mujeres Arcoiris se da un respiro para volver con nuevos proyectos. Entre ellos está la reposición de: 'delirium's Bernarda', versión libre de la obra de Federico G. Lorca y un taller sobre el monólogo.

Durante la época estival, 'Máquina Real' agrupación con la que monté 'Zapaterito Punzón' bajo la dirección de Anna Dragow, actriz y titiritera polaca, pretende remontar este texto y quizás estructurar uno nuevo. Ya les hablaré del tema.

¡Feliz Verano!
Foto tomada del blog de teatro del Grupo Teatral Salesiano “La Aldaba” de Granada

Una villana visitará Santiago del Teide


El Ayuntamiento de la Villa Histórica de Santiago del Teide, a través de su concejalía de Cultura y el Aula de Teatro de la Universidad Carlos III de Madrid traen al centro cultural Grama de Santiago del Teide “La Villana de Getafe”, de Lope de Vega, que retrata la historia de una compañía teatral que, a principios del siglo XX, sufre un terrible naufragio cuando iban a ofrecer su repertorio en Filipinas, en la reinauguración del Nuevo Teatro de Arroceros. Sólo han quedado unos cuantos personajes con muchos piojos, el libreto de “La Villana de Getafe”, de Lope de Vega y cuatro baúles de mimbre con restos de vestuario y utilería de dramas rurales y operetas. Los supervivientes, si quieren comer, tendrán que hacerse pasar por la Gran Compañía que trae por fin una obra del excelso Fénix de los Ingenios a las Islas Filipinas. Y allí intentarán representar los tejemanejes de Inés, una muchacha de Getafe, por lograr el amor de Don Félix, un cazafortunas que trata, con su posición social, obtener rentabilidad económica a través de su casamiento. “La Villana de Getafe” se representará el próximo 20 de julio, a partir de las 20:00 horas, en el centro cultural “Grama” de Santiago del Teide, con entrada libre y gratuita.
Foto: Universidad Carlos III de Madrid

viernes 13 de marzo de 2009

Bernarda enloquece en Guía de Isora

Después de casi cuatrocientos días, la Asociación de Mujeres Isoranas Arcoíris, estrenó 'Delirium's Bernarda', un ejercicio de teatro que dío culminación al tercer taller de interpretación que imparte Héctor Armas.
Se trata de una versión de 40 minutos sobre la obra inmortal de Federico García Lorca, 'La Casa de Bernarda Alba', y que la dirección junto con el colectivo quiso enmarcar en el patio desértico de un psiquiátrico. Durante este tiempo se han desarrollado diferentes talleres sobre voz, movimientos escénico, interpretación, memoria y creación de personajes para encarar a las hijas envejecidas de la insensible Bernarda.


Durante la función celebrada este pasado viernes 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora, también se estrenó un documental que basó su contenido en las problemáticas que se han vivido para hacer posible un proyecto de teatro dentro de esta asociación.

La función que comenzó cinco minutos después de culminado el documental demostró el gran trabajo que realiza esta asociación de mujeres que sin haber vivido antes una experiencia teatral, pudo expresar con sentimiento sobre el bello decorado realizado por José Manuel Montesinos y la funcional iluminación de Ángel Brito, la puesta en escena planteada por la dirección.

La ovación del publico llenó la sala para recibir a los actores y actrices que con visible emoción saludaron y festejaron durante una noche en la que también se cerraba un ciclo. Ahora, que lluevan las funciones.

'Delirium's Bernarda', Bernarda: Elena Martín, Poncia: Cecilia Ares, Angustia: Maricarmen González, Martirio: Laly Álvarez, Amelia: Anna Dragow, Adela: Viviana Segade, Pepe El Romano: Jáson Segade, María Josefa: Montserrat Rocha, Criada 1: Davinia Mesa, Criada 2: Julia López, Cura: Luis Clemente, Los niños: Jeray y Iago. Dirección Técnica: José Manuel Montesinos, Iluminación: Ángel Brito, Video Digital: Daniel Luis Juan Santana, Cartel: Jesús Mora, Producción General: Asoc. de Mujeres Isoranas Arcoiris, Concepto plástico, diseño y dirección general: Héctor Armas

martes 18 de noviembre de 2008

Bernarda se mostró en fotos

La asociación de Mujeres Isoranas Arcoíris presentó la primera parte de un ambicioso proyecto que pretende combinar el teatro, el vídeo arte y la fotografía.

Con la presentación de casi doscientas fotos, la Asociación de Mujeres Isoranas Arcoíris mostró al público la primera parte de un proyecto escénico en el que vienen trabajando desde hace seis meses.
Se trata de un grupo de fotografías bien seleccionada donde el espectador puede ver los distintos momentos que han vivido y sufrido, estos actores y su director, para hallar, entre otras cosas, la estética o vía para enrumbar una de las obras más conocidas y representadas del poeta y dramaturgo granadino Federíco García Lorca ' La casa de Bernarda Alba'.


Son planos evidentemente dirigidos, maquillados y algunos muy posados. Planos que, con muy buen gusto, ubican rápidamente al incauto público en una atmósfera tensa, y claro, evidentemente hostil, caótica y por supuesto esperpéntica.

'Me había parecido que el esperpento era un camino idóneo para enfrentar este trabajo, las fotografía han confirmado que causan en el espectador una reacción de interesante rechazo; eso me imagino ocurrirá cuando entren a ver el espectáculo', confiesa Héctor Armas, director y coordinador general del proyecto.



La Asociación de Mujeres Arcoíris, que tiene su sede en Guía de Isora en Tenerife, Islas Canarias, a apostado desde hace tres años por mantener un taller constante de teatro que pueda ofrecer importantes herramientas a sus usuarias.
'Durante estos tres años hemos trabajado con ejercicios casi performánticos, incentivado fundamentalmente la libertad creativa y cautivando al elenco para enfrentar proyectos más ambiciosos. Me parece interesante el hecho de que este grupo de mujeres que hace apenas un par de años ni sabían lo que era el teatro, ahora se tomen cada trabajo con la seriedad con la que enfrentan este proyecto, que es arduo y hasta aburrido, puesto que pasamos mucho tiempo haciendo lo mismo'. Comenta el director argumentando que, ese respeto por el trabajo y la propuesta dice mucho de la calidad humana, la capacidad , y la disciplina de la pocas actrices que han ido quedando.
'El teatro no es un arte de mayorías, pues exige trabajo compromiso y tiempo, y, eso es lo que hace que algunas se hayan marchado al principio.
No hago teatro con gente que busca hacer terapia o peor aun pasar el tiempo. Para eso está la televisión rosa y la revista Hola', confiesa Armas.
El trabajo de la Asociación Arcoíris es arduo ya que disfrutan de varios cursos semanales impartidos por diferentes monitores y además, participan en las diferentes fiestas y actos públicos organizados por el Ayuntamiento de Guía de Isora.
La próxima meta será culminar el documental que, sobre el tema del teatro y la opresión y manipulación del tiempo, se estrenará junto con la obra el próximo mes de marzo.

miércoles 12 de noviembre de 2008

DELIRIUM'S BERNARDA [Exposición de fotografía]




Por fin, y dentro de este proyecto que ya roza un año, estamos culminando una primera etapa. La Asociación de Mujeres Isoranas Arcoíris estrena una muestra de las mejores fotografías que han sido tomadas durante la primera temporada de experimentación y trabajo de laboratorio. También durante estos casi diez meses hemos resuelto la estética que habrá de llevar el maquillaje, el vestuario y todo el resto de elementos que compondrán el espectáculo que verá la luz este próximo año, y, más exactamente hacia marzo.
Son casi 150 fotos que narran, entre el color y el blanco y negro, instantes y momentos, algunos espontáneos otros posados, que hemos vividos. También se deja huella de escenas a medio hacer y entrevistas en pleno desarrollo que han plasmado las lentes amateurs de José Manuel Montesinos, Laly Álvarez y Héctor Armas. Son fotografía esperpénticas, llenas de una iluminación mortecina. Los claroscuros de algunas fotos se combinan con detalles de un paisaje canario, lleno de almendros resecos y terraplenes de piedra volcánica triturada.
Para estás sesiones de fotografía también se construyó un espacio con telones negros, focos y tramoya donde se colgaron retazos de tela roída y se creo la geografía caótica por donde transitan estas sombras, espectros de infelices mujeres que parecen escapar de sus recuadros de cartón.
Los personajes creados por Federico García Lorca, ahora tan de moda por la exhumación de su cadáver por orden del juez Garzón y la ley de memoria histórica española, vuelven a revivir con nuevos ojos, nueva estética pero con igual texto, exacta pasión y remarcada historia.
Vale destacar que esta exposición cuenta con la colaboración fehaciente de amigos, vecinos y allegados que, sin formar parte directa del proyecto, quisieron poner su grano de arena en la intervención plástica del mismo.
La cita será este próximo viernes 14 de noviembre en la sala de usos múltiples del Auditorio de Guía de Isora a partir de la 6 de la tarde. Y las visitas serán, dentro de la festividades del volcán en el municipio isorano, el sábado 15 a las 6 y el domingo 16 a partir de las 11 de la mañana.

lunes 14 de julio de 2008

Delirium Bernarda


Bernada, Martirio, Poncia, la criada y María Josefa, personajes de 'Deliriums Bernarda', un trabajo con documental que preparamos con la Asociación de Mujeres Arco iris', en Guía de Isora, Islas Canarias.

Septiembre 2008. Un adelanto para ir haciendo boca. Las fotos son del reconocido director de fotografía español Nacho García.
Puedes acceder a un video reportaje promocional a través del link: http://es.youtube.com/watch?v=1D52wxc0jXA

MARIPOSA DE INODORO


de Héctor Armas.-

Retrato informal sobre el impostor.



A:
Angélica Castillo
Franco Olivari
Julio Ramírez
Roberto Valecillos

Personas:
Marilyn Monroe
Él, mayordomo


Prologo:
Hace ya mucho tiempo Roberto Valecillos, director y profesor de teatro, y yo, quisimos poner en práctica en Barquisimeto, Venezuela, un proyecto de teatro que no estuviera necesariamente marcado por la cotidianidad. Que no manejara posturas preciosistas como las utilizadas por otras agrupaciones. Aunque lo de estéticas bellas, es un decir, pues, por aquel entonces, el país agonizaba políticamente y la economía ya mermaba, y en mucho, las estructuras estéticas y escénicas.
Recuerdo que Baruj Morón, director de teatro, que celebraba su Vimazoluleka, hablaba de rescatar la poesía de los más que olvidados poetas de aquel estado de Lara, y, todos en verdad habíamos quedado de acuerdo con aquel proyecto que dirigiríamos a tres manos. Pero el tiempo fue opacando, no el proyecto, sino las ganas de continuarlo con el ahínco que lo había iniciado. Fue entonces cuando nació ACTOTEATRO, una agrupación que vio la luz con ideas de ‘movimiento’, porque hasta ahí habían llegado nuestras aspiraciones, también allí nació este texto.
Deseábamos crear, no un taller, ni un grupo, sino un movimiento de actores que manejara no solo una estética particular, sino también, que se condujera a través de una constante labor sociocultural avalada por una defensa de lo social; que hablara con voz propia y contara problemas recientes y muy cercanos a la realidad que vivíamos. Una especie de trouppe surrealista. Éramos más jóvenes y nuestros cuerpos solicitaban cambios venidos desde todos los puntos.
‘Mariposas de Inodoro’, no debe leerse como una obra de teatro pues no tiene esa pretensión, es, en todo caso, un manuscrito que habla de aquellos años; un ejercicio teatral performántico, un pretexto de texto, histérico sobre los condicionantes que marcaban nuestra labor de actores por aquellos incipientes noventa.
Esos años, nos sometieron a buscar, en la profundidad de nosotros mismos, en los resquicios, nuestra personalidad de artistas, pues, en la carencia de escuelas y/o laboratorios se hacía menester el inventar. Buscábamos la verdad con lágrimas, sudor, y mierda. Quizás, por ello, Franco, al final de la temporada que de este trabajo hicimos en la Torre David de Barquisimeto dijo: Esto es una cagada, no quiero saber nunca más de este personaje. Esta frase hablaba de lo mucho que tuvo que sufrir para lograrlo.
Dejo en sus manos este manuscrito, que he reescrito valiéndome de recuerdos. Dejo este ensayo teatral que también dio más de un dolor de cabeza a mi Angélica, y que hizo enloquecer, de verdad, a Julio Ramírez, quien nunca lavó su vestuario porque creía que al hacerlo perdería la verdad que había logrado.
Nos es muy sencillo vestir el alma pero nos cuesta una eternidad desvestirla. Así somos.
Héctor Armas.-


Mariposa de Inodoro
Sabía que pertenecía al público y al mundo, no porque tuviese talento o fuese hermosa, sino porque nunca antes había pertenecido a nadie ni a nada’.
Marilyn Monroe



El espacio en el que se desarrolla esta acción debe ser espeso, húmedo y muy sucio, algo así como un sótano al descuido. Una jaula de plástico blanco, una especie de gran cortina de baño, repleta de roturas e inscripciones y dibujos ocres, teñidos con excremento, pintura labial y meados.
Sería ideal que este ejercicio no se sometiese al criterio del gran público, del teatro a la italiana, sino muy al contrarío, que la puesta permita dosificar la cantidad de espectadores, invitándolos a entrar al recinto rectangular. Un actor más de este antihigiénico baño para 30 personas.
Al fondo, una bañera repleta de agua sucia. Encima de esta una tubería rota, que de ser posible debe supurar desperdicios líquidos cada cierto tiempo. La bañera está medio cubierta por una sábana blanca. A un lado de esta, un inmenso ventanal de cristales, rotos, una leve y desgastada cortina cubre la ventana. A los laterales del salón un lavamanos con su espejo, roto, empañado, y un water. Un bombillo desnudo, cuelga del techo.
Sentado al fondo, casi a oscuras está el mayordomo. Un joven alto, delgado, casi un cadáver, enjuto y enfermizo. Viste de gris y negro; un traje de chaqueta y chaleco en combinación. Una especie de gentleman venido a menos.
El mayordomo, no debe pronunciar palabra alguna, de hecho, para este personaje, están prohibidos los sonidos guturales y gestos propios del que no habla, también los maquillajes estereotipados del actor que interpreta a un enfermo. Debe conseguir a lo largo de todo el proceso de ensayos su aspecto.
Después de la entrada del público, la puerta, una grande, de dos hojas, debe quedar cerrada.
El mayordomo, va hasta una pequeña radio que saca del fondo oscuro y la hace funcionar. Suena un triste acorde de trompeta, un sonido monocorde de jazz. La radio se apagará al entrar ella.
Ella, abre la puerta y entra. Sostiene entre sus manos un candelabro con tres velas blancas, ya casi totalmente consumidas y una maletita marrón. Va vestida de menina, un traje rococó rojo, hecho a trozos, con arabescos y pinceladas doradas.
Marilyn: (El mayordomo recoge su candelabro, va hasta el fondo y prepara los enseres que ella guarda en la maleta. Coloca una silla y le invita a sentarse, intenta descalzarla pero esta le empuja con el zapato) Que ineptitud, ineptitud, que ineficacia. ¿No debían sonar antes las tres campanadas?, Eres un imbécil, y mira que te lo he dicho, tres, tres campanada antes de la entrada. He tenido que quedarme fuera, inventando, parafraseando alguna excusa para ofrecer a esta gente. (El mayordomo, le mira, en silencio. Lego comienza a levantarse lentamente) Es una cuestión sencilla, lo aprenderás, lo sé. Intuyo que el público te apabulla, te amedrenta, y, así es, tienes razón. La masa de personas que se agolpan a las puertas de los teatros es de terror, dan miedo. Todos vienen intentando gritar victoria a su batalla contra el aburrimiento. Mueven entre sus manos ese terrible papelito que les da crédito para mostrarte sus ojeras, sus visibles miserias, su impoluta carta moral. La entrada, sí, así le llaman al papelito, la entrada. La puerta a quien sabe qué parte. (Él la mira) Pero qué haces ahí, muerto, cadavérico, fosilizado, es que aquí nadie enciende una luz. Vamos, a mover el culo, quiero que todo tenga ritmo, magia. (Él, corre componiéndolo todo) Detesto la monotonía, lo estático, la puta compostura, el protocolo, quiero luz. (Se enciende la luz).
Así está mejor, aunque debo decirte la verdad, odio los ambientes sin sombra. La luz que baña los rincones de nuestra vida debe ser intensa pero no incandescente, eso se lo dejamos a los religiosos. La sombra que la luz emana es una puerta para nuestros miedos y secretos, un escondrijo para el alma. Cuando una vela es encendida, se crea una calida atmósfera naranja cargada de claroscuros. Y es hermoso ver como esa misma luz va cambiando, se transforma, dejando al desnudo lugar que antes no veíamos porque estaban cubiertos…por sombras. (Pausa. Él, mayordomo, se quita su chaqueta y la acomoda en una silla, busca luego entre los objetos de la maleta). Pero que estoy diciendo, de repente me he vuelto melancólica y sentimental y eso no me lo puedo permitir. La melancolía es la maldición de los enfermos y yo no lo estoy. Es verdad que no gozo precisamente de una salud de hierro pero no presento ese aspecto grisáceo y momificado de los enfermos terminales, como tú. Trae mis pastillas. Y un poco de agua fresca por favor. (Él busca el pastillero y un vaso que lava en el agua de la bañera, luego saca un pañuelo de su bolsillo y lo seca. Va hasta la maleta y de una botella de coñac vierte dos dedos, se lo da, ella observa). Este vaso tiene unas motas. (Lanza sobre el mayordomo el licor). No hay manera de conseguir al menos una escena ingeniosa contigo, un ejemplo de inteligencia. Me haces helar ahí fuera como una puta, esperando la entupida señal para comenzar este show, y luego, me ofreces este vaso con quien sabe qué brebaje. Un vaso mohoso como tus pulmones, un cristal indecente y patético. Para qué tanto ensayo, para qué puede valer el talento si no eres capaz de sentir que sobre tu cabeza se vierte mierda. Pero aprenderás, (Lo toma de un brazo y lo lleva junto a la bañera, hunde su cabeza e intenta ahogarlo), aprenderás. Mira, mira bien, al fondo, ¿ves la luna? ¿Ves la luna? No. Claro que no, no puedes verla porque el agua es turbia, está sucia, contaminada. Te lo tengo dicho, trátame como a una dama, yo no soy tan turbia y tan oscura como ese asentamiento de estiércol. Yo soy la luna, ¿Lo ves?
(Suena leve música nocturna, un piano. Ella, toma el pañuelo que el mayordomo ha dejado colgando en su chaleco, trata de acicalarlo) Te he bautizado otra vez… agrádeselo. (Él busca un peine y retira de su cabeza el poco pelo que tiene) ¿Quieres que comencemos? ¿Que volvamos al principio? Un espectáculo puede reiniciarse. Se llama blanquear, es decir, querer tapar el sol con un dedo. Hacer como que nada ha pasado y rescatar la calidad de lo que se ensayó. ¿Quieres? Mi buen amigo la escena puede manipularse, la vida no, así que aprovecha esta segunda oportunidad. (Él guarda su peine, busca el vaso, lo llena de coñac y vuelve con las pastillas) veo que no, está bien, lo retomaremos luego.
(Él va hasta el fondo, precisamente donde está la entrada, saca nuevamente el peine, y, de un bolsillo desenrolla un trozo de plástico con el que comienza, soplando, a tocar Sommertime. Ella bebe sus pastillas y todo el licor)
(Mirándolo fijamente) Desnúdame… (Se escucha al fondo Summertime con Janis Joplin. El le quita el vestido lentamente, lo pone respetuosamente sobre una silla. Ella queda con un vaporoso vestido negro, de seda, y medias negras. El mayordomo la observa de lejos, ella lo mira. Intenta acercarse pero da un traspié. El mayordomo la sostiene. Bailan. La música se aleja y llega el silencio).
(Bailan en silencio absoluto) ¿Es la soledad sabes? Es a ella a quien más temo. Hace rato vino a mi con su estupendo traje cortado a medida. Yo esperaba para entrar, y, ella, vino. Se empeñaba en hacerme compañía, en recordarme momentos que yo ya he olvidado. Se me hicieron eternos esos diez minutos. La gente pasaba y me miraba. La gente caminaba y sé que se interrogaban. Qué hace esa mujer ahí, sola, vestida así. (Ríe) Si no fuera quien soy, si no fuera yo, si no estuviese segura de quien soy, quizás, quizás me hubiera irritado ver ahí fuera a toda esa gente. A lo mejor, hubiera charlado un rato con la soledad, le habría entendido su lenguaje, y en este momento estaría en algún rincón donde no llega la luz de las velas, llorando, sola. Pero, sabes una cosa, miré hacia arriba, hacia el cielo y vi mi nombre en la marquesina y me dije, esa soy yo, sin duda alguna. Cerré los ojos y aun seguía viendo mi nombre escrito por millones de diminutas estrellas blancas. (Él la deja bailando sola, busca el vestido, abre la puerta y sale)
Dame un espejo. (Él no está, ella busca el espejo de mano en la maleta, se mira fijamente) Eres un desastre Norma, no sabes ni ponerte polvos en la cara. Ven acá Norma Jean, ven monada. Te voy a pintar como a las estrellas del cine, sí, esas que tanto admiras. Después voy a tomarte un par de fotos y te aseguro que las publicaré. Todos quedarán encantados, ganarás mucho dinero preciosa, Serás reconocida y amada Norma Jean, sí, ya lo creo. Serás un ser de esos raros, esos que solo viven por las noches. Un ser de gafas oscuras. Un experimento de la nocturnidad, un maniquí que duerme de día, mientras piensa su próxima coartada. Esos serás guapa, un depósito de anfetas, licor barato, sexo duro y cocaína.
No, no y no, me resisto a dejar fuera de este cuerpo la verdad. (Mirándose en el espejo) Eres una putita barata, una jovencita que se entrega por unas migas de pan, un esperpento del arte. (Buscando por todo el habitáculo)Maquillaje, necesito mi maquillaje. (Se coloca, sentada, diferentes tonos de maquillaje)
Parece sencillo pero no lo es, delinear las cejas lleva tiempo, es un trabajo de negros; marcar la línea, generar la distancia entre el parpado y el ojo, disimular el nacimiento del pelo. Texturizar las arrugas, mejorar la boca, iluminar los párpados, hidratar la piel. Un acto histérico para una pretenciosa reconstrucción (Se ha maquillado como un payaso, los dibujos que se ha hecho sobre el rostro le dan un aspecto lamentable. De repente, comienza a quedarse dormida, cierra sus ojos con lentitud).
No voy a obedecer, no obedeceré, no voy a caer de rodillas ante el señor tiempo. No caeré en su red generacional. Me parece estupendo que el reloj mantenga su tic tac con una constancia de tres pares de cojones, y que el día y la noche se compenetren de tal modo que todos sigamos sus indicaciones, muy bien. Sale el sol y nos levantamos a realizar actividades como autómatas, y con la luna, nos sometemos a ese recuerdo de la muerte; me parece estupendo que esa sea la línea marcada, el leve cordón del funambulita, genial, pero yo no soy una marioneta. No respondo a los criterios de esta sociedad mediocre. Detesto el sueño. Esa actividad cobarde, edulcorada e infantil. Odio cerrar los ojos para adentrarme a esos mundos de la oscuridad, suburbios que el onirismo convierte en poesía. Deseo enfrentar el destino así, despierta, con los ojos bien abiertos. (Escoge a un joven del publico, no lo tocara, tan solo se dirigirá a él) Dónde están mis pastillas, dónde diablos has escondido mis pastillas. Crees que no te conozco Joe, crees que no sé cuales han sido tus intenciones. Desde que me abrí de pierna ante tu musculatura de beisbolista sabía perfectamente que tipo de hombre eras Joe. No me mires con ese ridículo rostro de niño sorprendido Joe, sí que lo sabes, sabes perfectamente igual que yo que esta historia acaba hoy. Ya no puedo con el peso de este cuerpo que se delata en cada paso, me aturde el sonido de jazz, y, sabes que he amado siempre el jazz, he recorrido los mejores espacios de mi vida con su sordina y lamento negroide, pero ya me resulta repugnante. (Suena nuevamente Sommertime, leve, un piano) ¡Dame mis pastillas! (Va hasta la maleta busca el pastillero, sirve dos dedos de coñac y bebe. Luego encenderá un cigarrillo.
Quieres saber la verdad, no concedo entrevistas. He aprendido a valerme con el soliloquio, me pregunto y me respondo, así he resuelto el acertijo del periodista. Disfruto conociendo y desconociendo lo que soy. Nunca he podido resistir la mirada del que te interroga, ni ser sincera en una respuesta. Siempre opto por mentir, por manipular la realidad. Eso justifica esto de la escena. Soy, del público, soy quien enfrenta, quien interroga. El público es el verdadero experimento. Inconscientemente se deja someter, es una especie de rata de laboratorio y yo les pertenezco. (Va hasta el water a orinar)
A veces pienso, que muy probablemente, alguien como yo, con este mismo rostro y un cuerpo esculpido con el mismo plano, en alguna otra parte, otro país quizás, está disfrutando lo que yo siempre quise, ser feliz. Pienso en esa otra mujer, que en realidad soy yo, sin serlo realmente, y me pregunto si será posible que alguien, con tu rostro, vague en otro espacio, disfrutando de los tesoros que el destino tenía para ti. Hijos, calor humano, una familia. La ternura de una mano amiga, la misericordia de una sociedad que sonríe cuando pasas, la palabra sincera de un predicador de iglesia, el horizonte siempre despejado de un paisaje con mar. (Tomando una silla y subiéndose en ella)
Quien a robado mis tesoros, mi vida, quien se lleva lo que me pertenece… lo mío, mío. Quiero que se me devuelva, ruego se me reintegre lo que estaba destinado para mí. Por qué entre tanta gente fui escogida para vivir estas miserias. Quien dijo que era yo la más fuerte. Quien señalo mi humanidad para corroerme con míseras llagas venéreas. (Llora enérgicamente luego cae de la silla en una especie de paroxismo o ataque eléctrico, se retuerce como una serpiente moribunda y finalmente termina con la cabeza dentro de water, vomita estruendosamente) (Entra él, mayordomo. La recoge, limpia los restos de su boca y la coloca entre sus piernas) Ya pasará, estos ataques me acompañan desde niña, son la revolución de mi cuerpo. El cerebro se recalienta tratando de sintonizar con algo coherente pero no lo consigue, entonces estalla. Es cuando aparecen las pastillas. Siempre he dependido del maldito pastillero dorado, de sus cuentas contra la epilepsia, contra mis crisis convulsas e incoherentes. De todas formas no pretendo ser coherente o formal, soy una actriz. Mi madre decía, eres un monstruo atormentado, así que tan solo podrás aspirar a ser artista niña mía, artista. Tienes belleza, garbo, locura y talento. Te casarás con un escritor y tendrás un perro que cuidará de ti. Tan solo tengo el perro, carezco de lo demás. (Seca sus lágrimas) No debo llorar, (Se levanta), no debo permitirme este dramatismo. No pretendo conmoverte, no creo, y lo sabes, en el melodrama, soy enfática, directa y punzante. No me ando por las ramas con frasecitas edulcoradas, ni creo en escenas romanticonas para encantar a la audiencia. Debo marcharme, debo caminar las calles, necesito alcohol y sexo. Mi cuerpo está pidiendo calor humano y mi vagina busca ser penetrada. Me marcho. Necesito escabullirme entre la gente, buscarme entre las sombras. (Recoge todo, se pone un sucio abrigo ocre que saca de su maleta, también se ata un pañuelo a la cabeza y unas gafas negras) Vete, marcharte, eres libre… No creo que volvamos a vernos en esta pocilga. Aquí termina mi actuación y acaban tus buenos servicios. (Enciende un cigarrillo, bebe el resto de lo que queda en la botella. Él ha quedado en el suelo, mirándola fijamente, siguiéndola con los ojos). Todo es cíclico, viene y va, viene y va, hasta que de repente se aleja y ya no regresa con la forma en la que se envió, sino muy al contrario, luce diferente, más reluciente y pulido. La velocidad del destino ha podido con su herrumbre y ha limado sus impurezas. Pues así me siento dueño mío. De repente se han eximido mis culpas y me han nacido alas; me voy, quizás alcance a llegar al cabaret antes de que empiece a llover. Vete, no pretendas morir aquí, tu desahucio merece una buena cama. (Va a marcharse, de repente se detiene en el umbral de la puerta)(Suena Summertime de Ella Fitzgerald) Oh Dios santo, empieza a llover. (El busca una sombrilla y la abre sobre su cabeza, ella lo mira con ternura y lo besa levemente en los labios) Estamos muertos, simplemente no nos hemos dado cuenta. (Ella se marcha, él queda en el umbral mirando su huida, de repente se da cuenta que la luna atraviesa los cristales del ventanal, corre hacia dentro, abre las cortinas y deja entrar la luz azul de una luna inmensa, llueve torrencialmente, toma una silla y se sienta a contemplar como un niño la luz que lo traspasa como si no existiese otro ser en el mundo).
FIN

Nota:
Este texto viene acompañado de un segundo monólogo llamado ‘Concierto en la cañería del desagüe’ que completa el proyecto sobre el retrato informal del impostor.
Julio’08